Además de que la universidad forma profesionales para el desempeño eficiente de sus tareas en los diversos ámbitos del actuar humano, también debe contribuir a formar seres humanos capaces de convivir armónicamente en los diferentes conglomerados sociales donde se desenvuelvan. Lo anterior dimensiona el contexto social para la actuación universitaria, y le plantea el reto de ir más allá de la formación instrumental, técnica o profesionalizante. De esta manera se logra que los derechos y deberes se respeten y se cumplan, las relaciones humanas se armonicen, y los conflictos se resuelvan de manera constructiva para los actores involucrados. Así, el carácter de ciudadano se afirma con procesos participativos y democráticos…
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La función docente como modelo de liderazgo
Se ha entendido que las funciones básicas de la universidad son la docencia, la investigación y la extensión, las cuales cumplen tareas tales como formar al hombre, generar y recrear el conocimiento y servir a la sociedad. Estas funciones básicas tienen como unidad fundamental para su desempeño al profesor, quien realizándolas eficazmente contribuye al desarrollo de las personas y al desarrollo de la sociedad. Podemos pensar que los fines últimos de una educación son la formación de personas que sean capaces de hacer bien su trabajo y en este sentido están contribuyendo eficientemente al mejoramiento de su comunidad y país; que sean capaces de convivir y relacionarse armónicamente con otras…